8 de septiembre de 2006

PROCESO MÁGICO

En una entrevista en EL PAÍS David Lynch descubre un proceso de trabajo muy abierto el que le ha permitido realizar su INLAND EMPIRE su última película:

Fue una experiencia única que duró dos años y medio. Todo fluyó desde que escribí la primera escena; ésta me llevó a otra y luego a otra. Sólo bosquejaba algunas páginas antes de cada jornada de rodaje. Cada día era una sorpresa el curso que tomaban la historia y los personajes. Por eso necesitaba actores tan sensibles como Laura Dern, que pudieran seguirme en este complejo proceso creativo. Tengo siempre la impresión de que un filme existe antes de ser hecho. Sólo debemos juntar las piezas, los rostros, las palabras, los sonidos. Es un proceso mágico. Y así también sucede en la realidad. Aunque, para mí la comprensión es una abstracción que proviene de la intuición.

Y defiende el formato digital por que le permite trabajar con más libertad.

El celuloide es bellísimo, pero lento, pues no te consiente cambiar de idea velozmente. El formato digital, en cambio, te permite hacer maravillas. Es un sueño hecho realidad. Es más flexible y ligero y no se deteriora con el tiempo, a diferencia de la película. Seguro que no volveré al celuloide. En cuanto a la fotografía, la he querido granulada intencionadamente, ya que cuando la imagen da esa sensación de pobreza, tienes muchas más razones para soñar.

2 comentarios:

  1. Anónimo9/09/2006

    Leí ayer esta entrevista y me parecio muy interesante el proceso de trabajo que se planteaba. Creo que es mucho más arriesgado que hacer una planificación tradicional. Así luego sale a patadas tanta basura gafapasta pseudointelectual.

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  2. Gafapasta seudointelectual.
    Vaya palabros.

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