Los jóvenes habitantes de las ciudades idealizan el entorno natural poco explorado. Y desconocen los riesgos que tiene la naturaleza en bruto, sin domesticar. Sueñan con un espacio idílico que solo conocen cuando miran sus pantallas. Se necesita mucho más que la preparación de un militar entrenado en operaciones especiales para enfrentarse con éxito a la incierta realidad de la naturaleza salvaje.
Con la sala casi llena se proyectaba En el corazón de la bestia una película estadounidense de supervivencia, dirigida por David Ayer, protagonizada por Brad Pitt, quien también ejerce como productor y como reclamo.
Me ha parecido una obra sosa y suave, con todos los problemas que acosan al acampador solitario y a su perro.
Me ha gustado.
- Los planos cerrados del perro, que lo hacen más humano otorgándole una mirada emocional.
- Las grandes tomas aéreas de la montaña, desde la avioneta, la fotografía es de Mauro Fiore.
- No me ha gustado el argumento, el viaje del protagonista a través del bosque accidentado han resultado un poco soso. El guion es de Cameron Alexander.
Me quedo con la cantidad de objetos de supervivencia que lleva un soldado en su mochila. Junto a estos, los útiles que venden en la tienda esa de deportes se asemejan a juguetes para niños.
Ha sido una película que, pienso, disfrutan los seguidores del actor protagonista y los amantes de los perros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario