26 de julio de 2018

Bailando con Gestmusic



Lo ha vuelto a hacer, el director de Gestmusic reconstruye un formato televisivo y es reconocido por l audiencias. Bailando con las estrellas 2018 ha sido un éxito, líder absoluto de su franja con un 14,5% de cuota de audiencia (récord de la temporada) y 1.588.000 espectadores. En unos años hablaremos de Tinet Rubira como hoy hablamos de Ibáñez Serrador o de Valerio Lazarov, las facultades le citaran como un profesional que revolucionó los formatos de televisión.
El equipo de Gestmusic ha convertido un concurso en un espectáculo televisivo. Me recuerda al clásico formato de Serrador "Un, Dos, Tres ..." porque cuando querías describir su programa no tenías claro si era un concurso con actuaciones o un espectáculo con un concurso dentro.

Cosas que creo que han convertido Bailando con las estrellas 2018 en un programa de éxito:

  • El trabajo de casting (elección de concursantes y jurado) ha sido todo un acierto. 
    • El jurado. La dirección del programa ha convertido a concienzudos profesionales en adorables maestros de danza. El jurado ha aprendido a comunicarse en televisión con el paso de los programas y la dirección ha moldeado las intervenciones, las ha guionizado y ha creado unos personajes respetuosos y críticos. Se nota una evolución positiva en el tiempo que ha durado. Los responsables de vestuario también han contribuido en esta evolución. El cambio de vestimenta de una componente del jurado, que comenzó con un escote de alto riesgo y terminó con un cuello cerrado, puede ser una muestra de ese cambio positivo.
    • Los concursantes han sido seleccionados con personalidades muy marcadas, con un forma de ser muy concreta: tímidos, extravertidos, duros, exigentes, débiles, graciosos, etc. Los caracteres individuales han crecido y se han convertido, con el paso de los días, en componentes de un gran elenco teatral. Son actores de un espectáculo de variedades. Todos han sumado sus personalidades al proyecto como personajes de una gran representación y han dado cuerpo a la obra de teatro en la que participaban cada semana.
    • Los presentadores. La dirección ha conseguido, como en otros programas de la productora, que los presentadores sean un actor más del programa, sin destacar sobre los demás participantes del espectáculo, lo que compone un programa con un acertado enfoque coral; algunas veces próximo a las películas de Berlanga.
  • La incorporación de la música en directo, todo un acierto, si el baile es en directo, la música también. Asumiendo los riesgos que tiene: el trabajo de sonido se multiplica. Subrayado con un puesta en escena acertada que ha mantenido a la orquesta en un segundo plano siempre presente.
  • La realización del programa ha sido perfecta, como todas las que hace esta productora.  Arriesgando al máximo. Las cámaras son algo más que registradoras de eventos. 
    • La planificación de cámaras tiene sentido narrativo y aportan emociones a los bailes propuestos por los coreógrafos. 
    • Los encuadres siempre perfectos, los pies de los bailarines en plano, el plano americano queda reducido a la mínima expresión. Y todos sabemos que encuadrar de cuerpo entero en 16.9 es muy complicado. 
    • Steady. Si el tango necesita una steadycam que gire entorno a la pareja, el realizador lo incorpora y arriesga, aunque se caiga el cámara. 
    • La cabeza caliente siempre en su sitio, abrir y cerrar el tema con fuerza, y entra en la pista de baile si es preciso aportar alguna emoción.
  • La iluminación, acertada, centrando el protagonismo en la pista. Quizá queda flojo el recurso de proyección en la pista, cuando otros construyen la pista de baile sobre una pantalla gigante. Pero no desentona.

En estos momentos en los que la televisión es protagonista por muchas cosas (políticas y de cambio social) Tinet Rubira sabe lo que hace, tiene un equipo que ama y trabaja para la televisión, un grupo de profesionales que elabora la mejor televisión de Europa. 
Solo queda desearles mucha suerte y que se adapten con éxito a los cambios que vienen.