Éramos cuatro gatos en la sala oscura Se proyectaba "El sueño americano (Le Rêve américain)", una película firmada por la cinematografía gala. Dirigida y escrita por Anthony Marciano. El argumento sigue los pasos de dos amigos franceses que luchan por ser agentes de la NBA; y sus peripecias particulares, entre despachos y canchas, para situar a jóvenes promesas del baloncesto francés en las preselecciones de la liga americana de baloncesto..
Me ha gustado conocer un poco el complejo entramado de selección de jugadores nuevos y talentos para los equipos de la NBA.
Aunque tiene referencias en una historia real de derrotas y superaciones, la película resulta insulsa y sosa. Con un tono de telefilm de los sábados: blanca de sexo, edificios de postal y puestas de sol captada con drones.
La historia de un dependiente en un videoclub, y un limpiador en el aeropuerto de París, que están decididos a hacer realidad su sueño: convertirse en agentes de la NBA. A mí me ha parecido, un libro de animación personal, trufado de frases de autoayuda propias de un manual psicológico de motivación.
Un film de consumo rápido con final feliz.