La película no estaba destinada al gran público, sino a un público minoritario; la sala casi vacía, cuatro gatos, y dos de ellos despistados porque pensaban que era una película sobre música flamenca (2.987 espectadores su primer fin de semana). El título resulta contradictorio contradictorio para un ciudadano español: La misteriosa mirada del flamenco. Con guion y dirección son del joven Diego Céspedes y en su producción han participado empresas de Chile, Francia, Alemania, España y Bélgica.
Ambientada en el desierto chileno, narra la historia de un grupo de travestis que se prostituyen en un páramo junto a una mina de no se sabe qué. La trama es compleja, cruda e impactante.Todo se muestra bajo la perspectiva de Lidia, una niña de 11 años, que crece en una familia queer liderada por su madre adoptiva, Flamenco, una travesti. En un entorno inhóspito, seco, rudo y donde el agua solo sirve para bañarse, pero con la boca cerrada para no enfermar. Todo dramatizado con la aparición del VIH y las secuelas que produjo en comunidades aisladas y pobres.
Me gustó:
- La propuesta de cine marginal, no clásico, con protagonistas que se convierten en héroes en entornos extremos, marcados por un desarraigo social total.
- La descripción de los espacios donde se desarrolla la historia: planos generales de desiertos de arena atravesados por carreteras aisladas y poco transitadas.
- La caracterización de los personajes: en sus rostros y en su vestuario se percibe la marginalidad y la lejanía de un entorno social urbano. La ternura de un amor materno filial, entre Lidia y Flamenco, que florece en este páramo,
- Cómo se aborda la magia y la superstición para explicar una enfermedad incomprendida. El ser humano que busca explicaciones irracionales de situaciones dramáticas como la aparición del SIDA.
No me gustó.
El excesivo dramatismo, casi de telenovela, que no concede respiro y sumerge al espectador en una angustia permanente.
Salí del cine casi besando el suelo, agradecido por no haber vivido nunca una situación de supervivencia tan extrema. Esta es una película sobre marginados que sobreviven a base de ternura, con sus sueños truncados por una enfermedad que devora personas y grupos sociales. Ha sido como viajar al oeste del oeste: mineros y transexuales que se encuentran solos y abandonados, que no pueden mirarse a los ojos.
¡Joder! Ya en casa, escucho una entrevista al joven director y la película adquiere otro sentido: habla de ternura, de amor maternal, de entenderse y quererse. Mi cabeza se ve obligada a recomponer la visión inicial.
Entrevista a DIEGO CÉSPEDES:
- 'La misteriosa mirada del flamenco' | Entrevista a Diego Céspedes
- En la entrevista habla de:La ternura de las maricas pobres.
- Su formación en una universidad pública: Vengo de los suburbios de Santiago de Chile, soy hijo de una peluquera, he estudiado con una beca...
- La intención de hacer un western diferente.